ENVÍO GRATIS EN PEDIDOS MAYORES A $599

Violencia menstrual como violencia de género

25 de noviembre - Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

1 de cada 3 mujeres en el mundo ha sido víctima de violencia.

La violencia contra las mujeres y niñas no es un tema nuevo, es un problema que ha existido siempre y es un tema del que se tiene que hablar. La violencia de género, principalmente hacia la mujer, es de las más graves y repetitivas en todo el mundo. Un problema difícil de enfrentar debido a la impunidad de abusadores, contextos socio-culturales que reprimen a la mujer, el silencio y vergüenza de víctimas que impide la denuncia de abusadores, y leyes en un sistema judicial fracturado que desprotege y juzga a las víctimas de violencia. 

La ONU define la violencia contra la mujer como: “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”

El estigma social y cultural sobre la menstruación como algo “sucio” o “impuro”, es un factor más de la violencia de género hacia las personas menstruantes. La desigualdad de género, la pobreza menstrual, las tradiciones abusivas, son algunos de los causantes de este tipo de violencia.

Existen abusos de poder en contra de personas menstruantes en diferentes partes del mundo como; la falta de validación a mujeres en cargos de liderazgo por razones “hormonales”, restricción a preparar alimentos, prohibición de entrada a espacios religiosos, aislamiento de comunidades durante la menstruación, matrimonio infantil forzado a partir de la primera menstruación, entre muchas otras. 

Si no fuera suficiente, existen las auto-restricciones debido a estigmas sociales, falta de educación menstrual y extrema pobreza menstrual (falta de acceso a productos de higiene menstrual). Niñas, mujeres y personas menstruantes en general temen participar en actividades escolares, deportivas o ser parte de la vida pública, lo que afecta su educación escolar, oportunidad laboral, limita su potencial y peligra su libertad humana. “Los obstáculos relacionados con la menstruación en la escuela, el trabajo, los servicios de salud y las actividades públicas también perpetúan las desigualdades de género.” ONU, 2020.

Las consecuencias de la violencia hacia la mujer son psicológicamente negativas, al igual que su salud sexual y reproductiva. La desigualdad afecta distintas etapas de su vida, como acceso a la educación, formación escolar avanzada, y por ende acceso a oportunidades laborales.

La violencia de género y abuso de poder sigue siendo un gran obstáculo para llegar a la igualdad de género y estabilidad social. Desde tal’kual nos comprometemos a seguir visibilizando el grave problema socio-cultural desde nuestra trinchera: alzando la voz, comunicando y educando sobre el ciclo menstrual como el proceso biológico y natural del ciclo menstrual, y así, erradicar la violencia menstrual como factor de la violencia de género.

Si quieres conocer más sobre este día te recomendamos visitar nuestras fuentes:
https://www.un.org/es/observances/ending-violence-against-women

https://www.unfpa.org/es/menstruaci%C3%B3n-preguntas-frecuentes#%C2%BFC%C3%B3mo%20se%20relaciona%20la%20menstruaci%C3%B3n%20con%20los%20derechos%20humanos?



Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados